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La dependencia emocional y una relación sana son completamente incompatibles. Superar la dependencia emocional pasa por un trabajo personal profundo que haga tambalearse los cimientos de todo nuestro sistema de creencias. Es posible SÍ, hay una fórmula mágica NO. La dependencia emocional no podemos asociarla a una relación específica. Tenemos que ir a la base de esta situación que,  -siento decirte- en realidad la solución está en nosotros, no en el otro.

La causa de la dependencia emocional

Cuando sentimos esa dependencia emocional hacia otra persona, no hemos de olvidar que estamos dejando de lado nuestras propias emociones y el cuidarnos a nosotros mismos. Cuando sentimos esa dependencia emocional nos centramos en el otro, solo queremos tener su atención y que quiera estar con nosotros. 

Pero al poner nuestra atención en el otro, estamos olvidándonos de nosotros mismos.

La clave para superar la dependencia emocional en realidad, no tiene que ver con el tipo de relación que tengamos con otra persona. Es evidente, que habrá perfiles de personas que lo activen de una forma más evidente. En la dependencia emocional, si tenemos esa tendencia , lo que haga la otra persona solo nos incita a una respuesta que ya está en nosotros. Es el dedo en la llaga que hace que la herida duela. Pero la herida ya estaba ahí y es lo que hemos de sanar.

Simplemente es el detonante para que se dé la situación a la que ya estamos predispuestos.

Las personas que tienden a la dependencia emocional son también aquellas que buscan la validación de los otros. Lo que se llama en inglés people pleasers, es decir, aquellos que siempre buscan la aceptación y el reconocimiento del otro para sentirse seguros consigo mismos. Estamos hablando realmente de una cuestión de seguridad, de confianza en el potencial y valía de uno mismo. La idea de “no soy suficiente”.

Para superar una dependencia emocional, aquí tienes la primera buena noticia, no necesitas del otro para poder superarlo, ni de hacer terapias de pareja, costosas que llevarán mucho tiempo y vaciarán tu bolsillo. El trabajo está en ti.  La llave y la puerta de salida está en ti

Cómo superar la dependencia emocional

Cambiar un patrón de pensamiento que ha estado presente durante muchos años en tu vida, es algo que no se soluciona en un solo día. Es importante cada vez que aparezca ese pensamiento o que veamos que estamos llevando a cabo actitudes relacionadas con esa dependencia emocional que nos planteemos realmente por qué estamos haciendo lo que estamos haciendo. Qué es realmente lo que nos duele.

Escuchamos lo que nos dice la voz interior de nuestra mente. 

El origen de todo es ese no soy suficiente. Para poder creer que sí lo somos intentamos validar otra vez el afecto de la otra persona. “Si me quiere es porque valgo la pena”.

La vía para salir de esa dependencia emocional es identificar por qué creemos que no somos suficientes. Qué situaciones en nuestra vida nos han llevado a creerlo. Y sobretodo a identificar por qué sí somos suficientes y tenemos todo lo necesario para querernos y que nos quieran.

Es un trabajo constante pero para empezar, prueba a hacer una lista de todas esas situaciones en las que tuviste la sensación de que no eras suficiente. Cuál es tu resentimiento y con quién en esas situaciones. Después busca situaciones similares, incluso con las mismas personas, en las que veas que esto no era así.

Repite ese mismo ejercicio constantemente. Es como un músculo que hay que trabajar para que no se atrofie.

Y cada vez que te veas en una situación en la que te sientas que estás corriendo detrás del otro, pregúntate qué es lo que esperas que ocurra cuando persigues al otro. Si es una relación que no funciona, simplemente cuestiónate si es una relación en la que quieres estar o simplemente necesitas que el otro se quede para sentirte mejor aunque es una relación que no funciona (ni va a funcionar). Si quieres seguir ahí, adelante, pero vuelve a ti y recuérdate que SÍ ERES SUFICIENTE.

Esa es la clave para superar la dependencia emocional.